Campeones del mundo, un ejemplo.



Después de un mes de campeonato difícil donde España empieza perdiendo frente a Suiza, la superación de las dificultades, la unión de sus jugadores, la sabia dirección del cuerpo técnico hacen que la Selección Española consiga la Copa del Mundo. Felicidades a todos.

De esta victoria hay que saber sacar lecciones de un grupo humano sabiamente dirigidos por Vicente del Bosque: la responsabilidad, el esfuerzo, la unión, el trabajo. Ver jugadores de distintas ciudades de España que trabajan unidos sin pensar en su protagonismo; ver cómo Andrés Iniesta le dedica el gol más importante de su vida a Dani Jarque, debe hacernos pensar en que las diferencias no deben ser barreras y establecer guetos entre las personas.

Sin embargo, desde el Ayuntamiento se sigue dedicando esfuerzos en aprobar mociones que pretender ahondar en la división y en el rencor. El Estado de Derecho exige respeto por todas sus instituciones. En democracia, el partido del gobierno no puede hacer lo que le da la gana, sino respetar las leyes. Cuando éstas son transgredidas por los gobernantes, existen tribunales que defienden a los ciudadanos.

Esto es lo que ha hecho el Tribunal Constitucional. La libertad lingüística, la libertad de educación, el respeto a la justicia son valores que los ciudadanos defienden frente al poder de los políticos nacionalistas con sus imposiciones.

La libertad de las personas, sin imposiciones mediáticas, hace que la audiencia en Cataluña de la Selección Española multiplique por cuatro a manifestaciones de carácter separatista. La gente, en uso de su libertad y sin consignas de ningún tipo engalana sus balcones con la bandera de España, los que las pudieron comprar. 

Ver Sant Joan Despí con la normalidad de otros pueblos y ciudades del resto de España debe hacernos sentir orgullosos de esa unión. Ésta es la única vía que nos hará fuertes ante las adversidades de la crisis.